PARADURA DEL NIÑO JESÚS

 

 

 

Desde el 2005   Terrefinca  se unió a las  tradiciones de la comunidad de Santa Rosa celebrando la Paradura del Niño Jesús.

Comenzó  con  las  hermosas figuras  del nacimiento elaboradas por los  hermanos  Erazo que  bondadosamente nos  regalaron para iniciar esta  tradición. En enero del 2005 se organizó la primera Paradura, contamos con la presencia de amigos cercanos, además de Cecilia Todd e Ismael Querales que nos deleitaron con su música. Nuestros primeros padrinos fueron Alberto Arvelo y Elisa Todd. La familia Erazo dirigió el ritual con sus instrumentos, Orlando entonaba los versos, sus hijos hacían coro, los padrinos seguían las instrucciones……… fue sencillo, íntimo y familiar.

A partir del 2007 un  grupo de amigos consecuentes, tan incondicionales que los hemos bautizado “fieles”…. se  unió  para participar en la tradición, trabajando en los preparativos, unos  decorando el espacio, otros en la cocina… En esa ocasión Alberto Arvelo  y Enza Lazio fueron los padrinos, y la emoción que  flotaba en el ambiente iba creciendo a medida que la familia Eraso nos  guiaba musicalmente durante  ese momento de humildad y devoción compartida.

Con el paso del tiempo aumenta el número de padrinos, Ricardo Vallenilla  y  Doña María Quintero , Alexis Buttó y Enza Lazio; hemos puesto más empeño en los detalles, consultando con la comunidad, aprendiendo a medida que íbamos haciendo.

Los miembros de la comunidad continuaron  incorporándose y “Las Voces de Santa Rosa “  heredaron de los maestros Erazo  la conducción del ritual. Fue conmovedor ver a Vasallos del Sol participar en la paradura 2010 siguiendo el liderazgo de las Voces y a partir de ese momento ver nacer una hermosa “parcería” entre ambos grupos.

Hemos cumplido ya siete años  realizando La Paradura, contando con visitantes  de todo el país, y una importante participación de miembros de la comunidad de Santa Rosa, con quienes hemos crecido en las tradiciones y una amistad profunda y renovada que demuestra que Venezuela es  Tierra de Gracia, por su bondad, compromiso y bellas tradiciones.

 

 

¿Qué hacer en Terrefinca?

 

Además de las acogedoras cabañas que plenan las tierras de Terrefinca, existe la posibilidad, para quienes así lo deseen, de excursionar por la misma montaña que doña Emma solía encumbrar con esa energía de cabra traviesa que la acompañó siempre, así como de deleitarse con el jardín de piedras erigido con magia por Eloíno, fiel servidor de Terrefinca.

 

En sus alrededores se encuentra también el río Albarregas listo para recibir a quienes aman la aventura y el agua helada que baja con ímpetu por sus piedras, así como la quesera de la Universidad de los Andes, donde se pueden adquirir los frescos productos que surgen de las generosas ubres de las vacas que son criadas en la vaquera.

 

Terrefinca está ubicada muy cerca de algunos de los más emblemáticos destinos turísticos de la ciudad de Mérida, entre ellos Los Chorros de Milla y el Jardín Botánico; pero asimismo sus dueños se ofrecen gustosos para trazar una ruta de visita a los artistas y artesanos de la región que han enriquecido con sus obras cada rincón de esta posada.

 

Terrefinca igualmente se distingue entre las opciones merideñas de hospedaje por ser recinto cada año de la Paradura del Niño, fiesta que celebran sus dueños durante la primera quincena de enero acompañados por músicos y cultores de esta legendaria tradición andina.